18 de Abril 2026

Mina San Francisco o Minas del Carmen

El Albir. Finestrat. Alicante

Imágenes de Pedro A. López y Francisco Javier Cirac

Las primeras labores mineras en Serra Gelada fueron realizadas por los fenicios y, posteriormente, por los romanos. En tiempos modernos esta mina (Mina San Francisco) comenzó a explotarse a finales de los años 40 del siglo XX, manteniéndose su explotación, muy rudimentaria y artesanal, hasta finales de los 70. Su laboreo estuvo dedicado a la obtención de ocres que se destinaban a diversas fábricas de pigmentos y colorantes. En esta mina existe un predominio de ocres rojos sobre los de otras tonalidade. La denominación genérica “ocres” corresponde a mezclas de óxidos y/ o hidróxidos de hierro con arcillas. Puede considerarse al ocre rojo como la variedad terrosa roja de la hematites (Fe2 O3 ).

El ocre amarillo, explotado en la inmediaciones de San Vicente del Raspeig, Minas del Sabinar, comúnmente denominado limonita (FeO·OH,nH2 O), es una variedad terrosa, aparentemente amorfa e hidratada, de color y raya amarillenta compuesta por hidróxidos de hierro (goetita y lepidocrocita) e impurezas. Los minerales se encuentran rellenando fracturas que forman un entramado, más o menos irregular, de diques mineralizados de ocre. Estos yacimientos se formaron a partir de las sustancias disueltas en el agua (entre las que abundaba el hierro) que circularon por las fracturas de la roca hasta precipitar en ellas. En Serra Gelada también existen mineralizaciones de calcita con algunos ejemplos de falsa ágata que rellenan fracturas y cavidades, así como estalactitas y estalgmitas.

Esta minería comprende varias pequeñas explotaciones. La primera explotación que funcionó desde mediados del siglo XIX hasta principios del XX. Los restos conservados corresponden a la vivienda del capataz y a otras instancias relacionadas con la explotación minera.

La línea de pilares que bajan por el barranco servía de soporte para los raíles de las vagonetas que llevaban el mineral hasta la orilla. Una vez allí, el ocre se embarcaba en barcazas que lo transportaban hasta un barco fondeado en la bahía.
A finales del siglo XIX la mina estuvo dirigida por los Soler-Devesa, una familia alfasina cuyo apodo en la actualidad es el de la mina. El capataz era Miguel Soler Devesa quien, en 1888, emigró a Argelia dejando a su esposa, Esperanza, al frente de los trabajadores. El ocre es una mezcla de arcilla con óxido o hidróxido de hierro que se empleaba, desde la prehistoria, como colorante para pintura.

Volvieron a explotarse a finales de los años 40 del siglo XX, manteniéndose su explotación, muy rudimentaria y artesanal, hasta finales de los 70. Dispuso de un plano inclinado por el que descendía el mineral hasta la explanada de machacado, para ser embarcado posteriormente. El ocre obtenido se destinaba a diversas fábricas de pigmentos y colorantes. Cuentan con varias bocaminas y zanjones, algunas de ellas obstruidas por derrumbes, y en sus escombreras aún pueden encontrarse ejemplares de muy buena calidad y gran vistosidad. La vista de la bahía de Altea que desde las minas se contempla es realmente extraordinaria