26 de Julio 2026

Mina Castelar

Los Almagros. Fuente Alamo. Murcia

En la etapa más tardía, ya en la segunda mitad del siglo XX, los últimos resquicios de la minería murciana se localizaron el algunos de los yacimientos con mayor ley, en los que todavía resultaba rentable la explotación para la extracción de hierro como es el caso de la Mina María en el término municipal de Cehegín, en la pedanía de Baños de Gilico. La explotación se mantuvo abierta hasta el año 1989, momento en el que, debido a la reconversión industrial y al cierre de los Altos Hornos de Vizcaya, cerró definitivamente al no existir ya ningún tipo de industria asociada al acero que permitiera una producción rentable del mineral de hierro.

La explotación minera de Baños de Gilico producía uno de los minerales con más alta ley de hierro que pueden obtenerse: la magnetita (Fe2+ Fe3+2O4), con un 60% de contenido en hierro y que se extraía en una gran explotación a cielo abierto que cortaba por la mitad el curso del río Quípar, donde para poder trabajar se hacía necesaria la extracción constante del agua mediante bombeo.

Desde el punto de vista geológico, el yacimiento de Baños de Gilico se puede definir como un pseudoskarn o skarnoide. Los yacimientos tipo skarn se asocian a rocas intrusivas plutónicas como los granitos que contactan con materiales carbonatados y producen una aureola de contacto debido al calor, donde entre otras fases minerales se genera magnetita. En el caso de Gilico el cuerpo intrusivo no fue granítico, fue una roca subvolcánica básica denominada ofita, de ahí que no encaje exactamente como un tipo skarn puro.

Hace unos 250 millones de años en el Periodo Triásico, la Región de Murcia se encontraba en un ambiente geológico donde se estaba produciendo un estiramiento y adelgazamiento de la corteza terrestre con una actividad volcánica muy importante de magma que procedía del manto terrestre. Todo el material fundido ascendía a la superficie a través de fracturas y pudo emplazarse poco antes de salir a la superficie en forma de pequeñas cámaras magmáticas. El calor desprendido por esta roca subvolcánica, afectó a las rocas calizas circundantes produciendo importantes alteraciones hidrotermales, con abundante circulación de fluidos y formación de filones con mineralizaciones muy diversas. Además se produjo un fenómeno geoquímico muy característico llamado metasomatismo de contacto, con un intercambio iónico en estado sólido entre la roca subvolcánica con las rocas calizas encajantes.

Dentro y fuera de las ofitas se generaron grandes masas de magnetita, además de otros minerales secundarios ricos en Fe, Mg, Ti, Si y Ca principalmente, dispuestos a lo largo de una aureola de varios cientos de metros dentro y alrededor de la masa de roca subvolcánica.

Desde el punto de vista coleccionístico, la Mina María es un emplazamiento con una mineralogía muy variada, con ejemplares de tamaño pequeño pero muy perfectos, componiendo geodas muy estéticas con dos o tres fases minerales diferentes. Cristales de pirita, magnetita, analcima, diópsido, titanita o prehnita son alguno de los ejemplos de minerales que podemos encontrar y, aunque ya se retiró mucho material de la escombrera hace años y la corta está completamente inundada, todavía es posible encontrar piezas bonitas y muy interesantes.

Fuente: revistaintemperie.home.blog

Imágenes de Pedro A. López, Alicia y Juan Vaz